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Dolor a un lado de la espalda baja: la articulación sacroilíaca

Hay un dolor muy específico: a un lado de la base de la espalda, justo encima de la nalga, en un punto que puedes señalar con un dedo. Molesta al pararte de la silla, al subir escaleras, al darte vuelta en la cama. Mucha gente lo llama ciática. Con frecuencia no lo es.

Dónde está esa articulación

El sacro es el hueso en forma de cuña que cierra la columna por abajo. A cada lado se une con la pelvis, y esa unión es la articulación sacroilíaca. Se mueve poquísimo, apenas unos milímetros, pero por ahí pasa toda la carga del tronco hacia las piernas.

Cuando esa zona se irrita, el dolor se queda casi siempre a un lado. Ese es el detalle que la distingue.

Cómo se diferencia de la ciática

La ciática de origen nervioso baja por un recorrido: nalga, parte de atrás del muslo, pantorrilla, a veces hasta el pie. Suele venir con hormigueo, corrientazo o pérdida de fuerza.

El dolor sacroilíaco se queda arriba. Puede irradiar a la nalga o a la parte de atrás del muslo, pero rara vez pasa de la rodilla y casi nunca produce hormigueo en el pie. Y el punto duele al presionarlo, cosa que no ocurre igual con una raíz nerviosa comprimida.

Otra pista está en los movimientos. Este dolor suele despertar al pasar de sentado a de pie, al ponerte una media parado en una pierna, al cargar peso de un solo lado, o al dormir de lado sin almohada entre las rodillas. Estar sentado mucho rato lo empeora, pero levantarse y caminar un poco suele aliviarlo.

La diferencia entre síntoma y causa está explicada más a fondo en la guía de ciática o hernia discal.

Quiénes lo ven más

Aparece bastante en el embarazo y en los meses después del parto, porque los ligamentos de la pelvis quedan más laxos. También en quien pasa horas de pie apoyando el peso en una sola cadera, en quien tuvo una caída sentado, y en quien corre siempre por el mismo lado de una carretera inclinada.

Qué suele ayudar

Nada milagroso, y por eso funciona. Cambiar de posición seguido en vez de aguantar horas sentado. Dormir de lado con una almohada entre las rodillas. Dejar de cargar la cartera o el niño siempre del mismo lado. Y trabajar la fuerza de glúteo y del centro del cuerpo, porque esa articulación depende de que los músculos alrededor la estabilicen.

Un profesional explora la zona con pruebas de movimiento y presión, mira cómo caminas y cómo te paras de la silla, y ve si el patrón encaja. Buena parte de eso se puede orientar por video pidiéndote que hagas ciertos movimientos frente a la cámara, aunque la confirmación por contacto necesita presencia.

Antes de correr a hacerte una imagen

Una radiografía no suele mostrar gran cosa en este cuadro, y un hallazgo casual puede desviar el foco. Sobre cuándo una imagen aporta y cuándo solo asusta, mira cuándo hace falta una placa.

Cuándo no esperar

Busca atención de emergencia si pierdes control de la vejiga o del intestino, si se te adormece la zona entre las piernas, si la debilidad en una pierna va en aumento, si el dolor viene con fiebre, si empezó después de una caída o un golpe fuerte, si te despierta de noche y no cede en ninguna posición, o si viene acompañado de pérdida de peso sin explicación.